
Gracias Joselico por informarme (varias veces a lo largo de la noche, ademas) de que mi inmenso grano seguia en su sitio. Eso es un amigo :P
(en realidad no me lo tome a mal pero disfruto tanto metiendome con él... :P )
Y cambiando mucho mucho de tema... estaba ayer sabado noche cenando con mis amigos (vaya, tampoco cambie tanto de tema ^^U ), y dado que el ketchup estaba, en palabras de la experta Blanca, "malo como él solo", me propuse investigar sus ingredientes. Entre ellos, estaba la sal y el azucar. Lo cierto es que en casi todos los alimentos envasados aparece la sal y el azucar, y yo siempre me he preguntado ¿por qué? Quiero decir, si lo contrario de lo salado es lo dulce, ¿no deberian anularse? Según mi super lógica interna cerebral, eso deberia ser asi...
Como buena psicologa (ajem), sé que para que acepten tu teoría, has de contrastar tu hipótesis mediante un riguroso proceso empírico, por lo que me he puesto manos a la obra:

Hipotesis: dado que los opuestos se neutralizan, la sal y el azúcar unidos (jamas serán vencidos) deberian dar como resultado una sustancia insabora.
Materiales: pizquita de sal (llamémosle X), pizquita de azúcar (llamémosle Y)
Población: tomaremos una muestra representativa de la poblacion (yo misma)
Método: comenzar con una mezcla en proporciones 50-50 y progresivamente ir variando los valores de X,Y en función de los resultados.
Resultados: Dada la mezcla 1/2X+1/2Y, el resultado fue una sustancia más salada que moco de marinero. Continuamos disminuyendo la cantidad de X y aumentando la de Y, hasta llegar a la aproximada proporción de 1/10X+9/10Y, en la que el resultado fue un sabor... similar a los polvos pica pica.
Discusión: La hipótesis se fue a la mierda, parece que entienden algo los que cocinan los alimentos con sal y azúcar, y finalmente comprendo por qué los científicos utilizan a otros sujetos de experimentación en vez de probar sus hipótesis sobre sí mismos (tengo un asco en el estómago de tanto chupar sal y azúcar que no os podéis ni imaginar ^^U)
Eso es todo por hoy. ¡Espero que os haya servido para calmar un poco vuestras inquietas mentes! Seguro que era una duda realmente importante para muchos, pero os aconsejo que no lo probeis en casa, y menos aún justo después de haber ingerido algun alimento.